3 de diciembre de 2012

Los refranes de la abuela.

Últimamente se escucha muchas veces aquello de "ahora ya no se dice 'gracias' ni 'por favor'". La manera en la que nos educaron hace unos cuantos años, no es la que los niños de ahora están creciendo.
Los que ahora estamos por la cuarentena, recordamos a unos padres más estrictos y espartanos de lo que podemos y queremos ser nosotros. Durante un tiempo, incluso, se puso de moda eso de ser "colegas" de los hijos. Y eso nos ha llevado a no saber poner límites a los comportamientos de los vástagos que a veces, se nos suben por las barbas.
Cada uno es muy libre de educar a sus hijos como le plazca, no vamos a decir aquí cómo debemos hacerlo. Aunque sí vamos a proponer algunas máximas que se nos han quedado en la memoria y ante las que reaccionamos nada más oirlas.

¿Control o Libertad? Dicen los expertos que ni una cosa sólo, ni la otra, aunque si hay que pecar de algo, que sea de firmeza. Ojo!: "firmeza" no quiere decir "austeridad", ni "marcialidad".
En realidad es una mezcla de control y de libertad, pero con mucha firmeza.
Ser padres es una tarea ardua. Los niños nos llegan sin habernos sacado el carné de progenitores y sin un libro de instrucciones debajo del brazo.
Piensa que ese hijo pequeñito, ese bebé, en unos años se habrá convertido en un enano que se te subirá a la chepa, y en unos pocos más en un adolescente que te retará colmando tu paciencia... mejor empieza a llevarte bien con él y a observar unas distancias.
*Soy tu madre, y tu amiga... pero ante todo, soy tu madre. Amigos encontrarás muchos a lo largo de tu vida, madre (como decía la canción) sólo hay una. Tú llegaste a mi responsabilidad, y mientras no seas capaz de volar por tí mismo, soy responsable de ti. Eso no quita de que tengas toda la confianza para contarme lo que quieras.
Pero no podemos pedir a un adolescente de repente que nos hable, si hasta ese momento le hemos martilleado con otra frase genial:
*Cuando los mayores hablan, los niños se callan. Si, ya se que no es de recibo que un niño se entrometa en conversaciones que no son de su nivel, y también se que cuando un hijo se engancha en el "mamaaaaaaaaa, mamaaaaaaaa, oye, mamaaaaaa" mientras estás en una interesante conversación con otra persona, te sale de dentro pararlo en seco, pero nunca me ha gustado eso de mandar callar a los niños sólo porque dos adultos estén hablando.
Los hijos tienen que saber que interrumpir conversaciones no está bien. Tienen que saber que las conversaciones de adultos son de adultos y que ellos están fuera de contexto, pero no le repitas a tu hijo el mensaje de "CÁLLATE, AHORA NO, SILENCIO" y luego esperes a que te hable cuando tú lo desees, allá por los 15 años.
Si en algún momento tu hijo te plantea esa situación de empezar a tirar de tu brazo para llamar la atención, escúchale y explícale que hay un turno de palabra. Que sólo las cosas urgentes merecen interrumpir conversaciones. Eso sí, respeta también ese turno de palabra cuando la conversación la estés manteniendo con él. Así sabrá que es importante para ti, aprenderá el respeto y aprenderá una norma valiosísima que empezará a utilizar en el colegio: respetar el turno de palabra.
Aprenderá otra norma valiosa para su vida: respetar y escuchar al prójimo, y hablar cuando le toque (y deba).
*Quien parte y reparte, se lleva la mejor parte. Uy, esa frase es muy de niños. Bueno, puede que la frase no, pero los hechos... a ver quién no conoce un niño que después de una regañina y un enfado con sus padres, no es capaz de "compartir" una miseria de trozo con su hermano o amiguito.
Jejejeje, que nooo, hijo, que se ofrece para que coja, que se da el trozo más grande.. "Sí, sí.. a ver si tu eres así de espléndida con tus bombones, cacho traidora!", dicen sus ojos.
Pues mira, una solución buenísima que te exime de la responsabilidad y se la cede completamente a ellos es una que llevo usando con mis hijos desde que un amigo me hizo reflexionar sobre ella, y es: "Uno parte y el otro escoge". Verás qué pronto se soluciona el tema. Verás que dos partes más iguales consiguen partir... porque el que parte querrá que sean iguales ya que el otro escogerá la más grande. Y el que espera a escoger, lo hace complacido sabiendo que las dos partes no serán exactas y podrá llevarse la que más le guste. Verás qué forma más cómoda de lanzarles la pelota a su tejado y verás cómo aprenden el sentido de justicia.
*No toques!! No corras!! No te subas!!... Te vas a caer!!! O no?? Cuántas veces nos oímos en estas a lo largo del día? Se va a caer menos veces tu hijo por decírselo mucho? O lo que conseguirás es que nunca intente saltar por miedo a caerse?
Confieso que yo misma tiendo a ser una "mamá controller", y confieso que he tenido que reflexionar muchas veces sobre su propia libertad a equivocarse. Claro, mientras han sido pequeñitos y apelando a esa responsabilidad que decía al principio. Les hemos guiado en lo bueno y en lo malo: "no toques la puerta del horno, porque te quemas. Mira, (cuando empezaba a ponerse tibio y dirigiendo su manita)... uy! quema!.. no se toca!"... y no te preocupes, que no lo tocará, no. Los niños son niños, pero no son tontos.
¿No subas la escalera que te caes?... mmmm noooo.. "sube, hijo, sube.. poco a poco, yo te espero, te observo, te ayudo, te acompaño.. hasta que me aseguro que sabes subir y bajar tú sólo"; te dejo espacio, me retiro poco a poco, te miro de reojo.. y si te caes no pasa nada, se vuelve a intentar.
La confianza en él es la clave. Y esa confianza, ese esfuerzo por no agarrarlos en un puño cada vez, crece y crece más hasta que llega el día en que empiezan a salir con los amigos... Pero eso lo hablaremos largo y tendido en otro momento.
*Eso verde no me gustaaaaa!!!!! .... y eso naranja tampoco, y ni lo rojo, ni lo azul!!!!.... Llega un momento en el que se niegan a comer. Nada les gusta. Parece como si de repente, hubieras cambiado todo el recetario de comidas. Empiezas a desesperarte. ¿Qué les haces de comer? ¿Debemos ceder y dejarlos comer aquello a lo que nunca ponen problemas sólo por no tener la batalla campal de cada comida, merienda y cena?... rotundamente, no. Siempre podemos negociar, y tratar de dejarles escoger tres alimentos prohibidos. Ellos pueden repudiar las sardinas.. pero ojo!! no pueden repudiar el pescado. Pueden repudiar el tomate, pero no las judías. Pueden repudiar el plátano, pero no la manzana. Los niños deben comer variado y de todos los grupos alimentarios, pero los niños son personas con gustos y al igual que a ti te gustan y te disgustan ciertos alimentos, llega el día en que ellos descubren su propio paladar.
Cuando le introduzcas un alimento nuevo hazlo siempre de tu plato. Si se muestra reticente, deja que sólo lo olfatee. Dile que no quieres que lo coma, si no le gusta, pero que merece la pena, porque está riquísimo. Si lo que huele le gusta, pero no se atreve a introducirlo en la boca, pídele que lo chupe, que sorba el juguito. Si llega a ese punto.. tu hijo ha perdido la batalla y se rendirá a ese pedazo de pulpo que le daba tanto "azquito". Seguro!.
Como decíamos al principio, la firmeza es la clave. No se trata de ser déspotas, se trata de mostrar siempre una actitud. Ser ese refugio que los hijos van a necesitar y, estar en el mismo sitio siempre, les va a garantizar saber cómo llegar.
Hasta la próxima entrada.

24 de noviembre de 2012

¿Qué es la Atención Temprana?

Cuando una mujer se entera de que está embarazada, además de la lógica alegría, suelen asaltarla infinidad de dudas y temores sobre cómo se desarrollará su hijo.
Lo que pasará, es que el bebé llegará a este mundo con normalidad, será un niño sano y seguirá creciendo en los límites que los pediatras nos explican como normales.


Me gustan mucho unas palabras de D. Rodolfo Ramos que dicen:
“Un hijo viene al mundo como un libro en blanco sobre el que nada se ha escrito, más bien al contrario, nace con una serie de expectativas por parte de sus padres acerca de lo que será en la vida, cómo se comportará, cómo se conducirá ante los problemas, etc. Se espera a un bebé sano, bueno y feliz. Se le llama por su nombre antes de que salga del vientre materno, se sueña con él y se le sitúa en mil futuros y situaciones posibles. No nace, pues, con un pan bajo el brazo únicamente si no que trae consigo muchas ilusiones y esperanzas por cumplir.”

Pero, ¿qué pasa cuando ese niño que nace presenta algún problema de salud que afectará a su desarrollo en el futuro?

Hace unos años, cuando yo realizaba las prácticas de magisterio en un colegio de la provincia de Barcelona, encontré el caso de un niño que cursaba 6º de primaria al que, la sagaz intervención de su tutor, le había salvado de una vida bastante gris.

Hasta el curso anterior, el niño había presentado mal comportamiento en la escolarización que había ido en aumento conforme pasaban los años. Los profesores casi le habían dejado como caso perdido, porque era un niño que participaba muy poco, que no atendía y que solía dirigirse a todo el mundo con malas formas y casi siempre gritando (la madre solía hablar también con tono alto de voz). Quiso ese tutor providencial, observar al niño en clase, porque no parecía que tuviera ningún síndrome o enfermedad que le impidieran aprender (el niño era bastante espabilado). Al final concluyó que lo que el niño tenía era una leve sordera de nacimiento, que la costumbre de hablar alto de la madre había camuflado toda la vida.
Esa leve sordera no detectada a tiempo se había convertido en una bola de nieve al llegar al final de la etapa primaria y había hecho de él un niño que casi no sabía leer, que casi no hablaba con nadie y que cuando lo hacía era para pelearse con todo el mundo.
Por suerte en España las cosas cambiaron a finales de los 90 para ese tema. Cada vez más, los profesionales de la educación y la salud vieron necesario compartir experiencias por el beneficio de nuestros pequeños.

En los hospitales materno-infantiles se han implantado screenings para detectar metabolopatías (hasta 44 enfermedades raras) e hipoacusias: todos los niños que nacen en nuestra región son sometidos a la prueba del talón y a un chequeo de la audición con tan sólo 3 días de vida.
Detectar así de rápido si tu hijo, por ejemplo, padece fenilcetonuria o hipotiroidismo y tomar medidas rápidamente, puede librarle de sufrir un retraso mental que evoluciona con la edad. Hacerle un chequeo de la audición en ese momento nos pondrá en alerta ante posibles mermas en la audición o incluso ante problemas serios de sordera.
Como vemos es de vital importancia la implantación de recursos para el tratamiento e intervención en edades tempranas de problemas que atacan a la población. Problemas que detectados a tiempo, pueden solucionarse o hacer que su impacto sea menor.
En la Región de Murcia esta red no ha dejado de crecer desde el comienzo de su configuración en 1980. Una de las últimas inversiones ha sido la ampliación delCentroRegional de Bioquímica y Genética Clínica situado en la Arrixaca.


Y ¿qué pasa si detectamos un problema de ese u otro estilo en un recién nacido? ¿qué podemos hacer los padres?.
Por suerte en la Región de Murcia también somos pioneros en Atención Temprana. Disponemos de profesionales bien formados para atender a esos niños y a sus familias que se distribuyen en equipos a lo largo y ancho de la región.
Son equipos multidisciplinares, es decir, aúnan todas las especialidades que necesita el niño para “salvar” esa deficiencia. Los integran médicos pediatras, fisioterapeutas, psicólogos, pedagogos, logopedas, etc., que se coordinan y se ocupan de reconducir esas dificultades (pasajeras o permanentes) hacia la evolución positiva del niño.

Esos equipos se activan e intervienen tras la petición del pediatra o el docente que detectan en el niño un factor de riesgo que puede estar relacionado con:

*el riesgo biológico: problemas neurológicos, problemas de los sentidos (vista, oído), del desarrollo.
*el riesgo social: Acusada deprivación económica, embarazo accidental traumatizante, convivencia conflictiva en el núcleo familiar, padres con bajo CI / entorno no estimulante, alcoholismo / drogadicción, madres adolescentes, sospecha de malos tratos, etc.

Además, no intervienen sólo en el niño, también lo hacen sobre la familia y/o el entorno inmediato del niño, porque como hemos visto hay problemas que derivan de ellos.

En este cuadro de la “Guía de orientación y sensibilizaciónsobre desarrollo infantil y AT” de la FEAPS (Federación de Organizaciones en favor de las Personas con Discapacidad Intelectual y Parálisis Cerebral) de la Región de Murcia, podemos ver un ejemplo de cómo funcionan.

Como muestra real del trabajo de estos profesionales, quería enseñaros unas imágenes de la charla de preparación al parto que se impartió hace unas semanas en el Centro de Salud de Fortuna, con la intervención de D. Fco.Javier Guardiola Sastre, pedagogo, especialista en Atención Temprana y Secretario de la Asociación de Atención Temprana de la Región de Murcia.


Dña. Leonor Alonso, matrona de este centro de salud coordina una de las sesiones de la preparación al parto con la Pediatra del Centro de Salud de Fortuna, MªJosé Marín, que les habla a las futuras mamás de lo relacionado con el bebé tras dar a luz. En ese momento ya dejan de ser una mujer embarazada para ser dos individuos. Estas orientaciones están dirigidas a que las mamás recientes pierdan el miedo a lo desconocido y a la angustia que a veces ocasiona no saber cómo solucionar esas nuevas situaciones que nos traen los pequeños de la casa.


En esta sesión en concreto, se quería mostrar a las futuras mamás cómo enfrentarse a problemas comunes de los bebés como las malas posturas adquiridas dentro del útero con la participación de D.Fco.Javier Guardiola.
Algunos niños presentan al nacer una torsión en los pies o cuello que pueden corregirse fácilmente con sesiones de fisioterapia. Estos simples ejercicios pueden aprenderlos las mamás (y papás) bajo la supervisión del especialista, y evitan que esa mala postura se cronifique y de paso a un problema de traumatología.


Hay mucho que hablar y contar sobre Atención Temprana, pero quería daros una visión general de un trabajo que muchas veces pasa desapercibido por la mayoría de padres. Por suerte, esos niños que llegan como libros en blanco se nos entregan inmaculados, esperando que escribamos en ellos con buena letra.

Si te interesa el tema, o alguna información sobre algún aspecto de la Atención Temprana, déjanos un comentario o escríbenos al e-mail.

Hasta la próxima entrada!

20 de noviembre de 2012

Pastel irlandés de Salmón.

Como casi todo en esta vida, las cosas más sencillas son las que más ricas están.
Y que los niños coman pescado, a veces se nos pone muy cuesta arriba. Si encima debemos cubrir las cuatro raciones de pescado semanales que se recomienda para la dieta infantil, las comidas pueden convertirse en una verdadera batalla campal.
Siempre nos han dicho que con la comida no se juega, pero.... ¿quién niega que una presentación así no abre el apetito hasta al más reticente?
Esta es una sencilla receta de aprovechamiento. Sus orígenes están en el condado de York (según algunos), aunque son los irlandeses quienes han conseguido llevarlo al punto de maestría.
Surgió ante la necesidad de dar uso al pescado que sobra, o las "mollas" del pescado que se utiliza para el caldo. Ya casi hemos perdido la costumbre de "aprovechar" esa comida que queda. Recuerdo a mi abuela que hacía un refrito con la carne del cocido que estaba casi más bueno que el plato del día anterior.
En este caso, yo prefiero comprar el pescado para hacer los pasteles, porque hago cantidad y los congelo (otra ventaja). Son ideales para una cena ligera y nutritiva, para acompañamiento de verduras a la parrilla o hervidas.... o se les puede acompañar con un poco de pasta blanca enriquecida con mantequilla y nuez moscada.
El aspecto final es el de un filete empanado, por eso no causan rechazo en los niños y en quienes no son amantes del pescado.
Para su elaboración puedes utilizar cualquier pescado: salmón, merluza, bacalao, sardina... y debes añadir alguna verdura: guisantes, judía verde, calabacín... Sólo pon un poquito de imaginación!!!

INGREDIENTES:
Para 250gr de pescado,
600gr de patata,
Huevo batido,
1 cebolla,
guisantes,
medio vaso de leche,
sal, pimienta,
1 hoja de laurel,
pan rallado,
harina.





Mientras hierves las patatas en agua con sal, aceite y una hoja de laurel, trocea el salmón (o pescado que hayas decidido) en dados más bien pequeños. Asegúrate de quitarle todas las espinas que pueda tener.



Pica la cebolla (no la ralles, siempre será agradable dar una textura más natural al pastel) y sofríela en una sarten con buen aceite. Añade los guisantes.












Cuando la cebolla y los guisantes estén, retíralos escurriéndolos bien, y en la misma sarten a fuego medio añade el pescado salpimentado. Procura ir moviéndolo para que se haga pronto y no se reseque. En mi caso, una vez los dados de salmón estuvieron rosaditos por todos lados, empecé a desmenuzarlos con la misma cuchara de palo.



















Incorpora a la sarten, otra vez, la cebolla con la verdura, mezcla durante unos momentos y retira del fuego.
Reserva.



















Cuando las patatas estén hervidas, escúrrelas y haz un puré con un poco de sal y leche (quedarán más sabrosas y suaves). Incorpora el pescado y la verdura escurridos y mezcla bien para que quede homogéneo.

Ahora llega el momento de pringarse!!
Aquí puedes pedir la colaboración de los niños. A ellos les encanta manipular y no les importa llenarse las manos de masa: es una actividad divertida!
Aprovecha para inculcarles la importancia de lavarse las manos cuando trabajamos con alimentos. Y explícales los ingredientes que utilizamos.
Con los más pequeños es interesante hablar sobre el orígen de cada uno de ellos, recordarles que no han estado toda la vida en la nevera, ni han crecido en el supermercado es sano para su aprendizaje de la vida. Si puedes, cuando visites algún lugar en el que hayan gallinas, o trigo, o pescado, recuérdales este ratito en el que contribuyeron a transformar la materia prima en alimentos sanos.

Volviendo a la receta:
Tenemos que hacer una forma de "hamburguesa" con nuestro puré, que hay que pasar por HARINA, HUEVO BATIDO y PAN RALLADO, en ese orden. El problema es que el puré tiene tendencia a quedarse pegado en tus manos, y cuando lo pasas por el huevo, se reblandece. Una solución es dejar reposar esta mezcla en la nevera durante unas horas para que la patata se enfríe y coja consistencia. Otra es utilizar dos cucharas soperas para coger porciones de ese tamaño, darles forma alargada, y pasarlas por nuestros mejunges, antes de atreverte con las manos para aplastarlas. (funciona)


Llegados a este punto, puedes hacer dos cosas: congelarlas para utilizarlas en otro momento, o ...........

....................freirlas directamente!
(Te aconsejo que seas cauteloso y les des la vuelta ayudándote de dos tenedores y con bastante mimo, por lo menos, hasta que queden crujientes. Se pueden romper en cualquier momento.)
Como todo lo que llevan está cocinado, sólo tendrás que dorar la corteza.

A que son irresistibles????


18 de noviembre de 2012

Empezamos la andadura.





Hola!, Bienvenid@!

Soy Montse Martí. En mi maleta de viaje llevo una diplomatura de Magisterio, muchos años de estudio en Psicopedagogía y Música, un marido, dos hijos y trabajo… mucho trabajo. Vamos, como cualquier mujer.
 
Tras haber visto el éxito que la entrevista que GuapaMurcia publicó sobre La educación musical a edades tempranas, nos quedó claro que el tema de los pequeños es algo que nos interesa. Por eso hemos pensado en poner en marcha este espacio, para tratar aquellas cosas que tienen relación con la educación, la salud, la alimentación y el ocio de nuestros hijos.

Quizá, decir que vamos a “solucionar” todos los problemas que los hijos nos presentan es demasiada ambición, pero sí queremos ofrecer un espacio donde tratar las inquietudes que los padres nos encontramos en el día a día.

Decirte que estaremos en contacto con expertos que nos ayuden, pero también es muy importante tu implicación. Este es un espacio para ti, por lo que puedes participar con tus comentarios en el artículo, visitando el blog, o a través del correo electrónico:


 
Cada semana trataremos un aspecto. Si te interesa algún tema en especial, no dudes en hacérnoslo saber a través del e-mail.

Muchas gracias por tu acogida, es un placer compartir todo lo bueno que nuestros hijos nos aportan.