22 de diciembre de 2012

Cartagena con niños en Navidad.

Cualquier rincón de la Región de Murcia merece una visita, pero Cartagena siempre ha sido una ciudad que me ha cautivado: su gran legado histórico y cultural, la presencia militar, la industria naval... todo ha dejado impronta en esta villa del Mediterráneo forjando a sus gentes con un carácter propio.


Sintiendo debilidad por la historia, vivir en la Región de Murcia es un regalo. Zona de tránsito en la Península Ibérica, muchas civilizaciones han dejado su huella a lo largo de los tiempos. Cualquier fin de semana o incluso, cualquier día, es perfecto para acercarte a disfrutar de nuestra Región. Aquí nacieron y vivieron personajes fundamentales de la historia como Ibn Arabi, Saavedra Fajardo, Luis A.de Belluga, Francisco Salzillo, Francisco Moñino (conde de Floridablanca), Juan de la Cierva y Codorniú, Isaac Peral, Francisco Rabal o Arturo Pérez Reverte, por ejemplo. Seguir los pasos de cualquiera de estos nombres, os llevará por paisajes y rincones magníficos de Murcia.


Las vacaciones de Navidad suelen ser la excusa para viajar. Tener los niños en casa invita a salir y ocupar su tiempo en actividades.  A veces, no hace falta ir lejos, por eso te invito a descubrir Cartagena.
Te hará falta más de un día para saborear la ciudad como se merece. Siempre puedes visitar la web de "Puerto de culturas" y de la concejalía de turismo del Ayuntamiento de Cartagena para descubrir las múltiples actividades que se realizan en la ciudad para mayores y niños.

Te propongo un sábado de excursión, visitando por la mañana la Casa de la Fortuna. Enséñales a tus hijos cómo y dónde vivían los romanos adentrándote en una casa romana. Podrás pisar las piedras que formaban sus calles y admirar los mosaicos que adornaban sus casas. La visita dura 30 minutos pero te aseguro que es suficiente para una completa lección de historia.


Da un salto en el tiempo y acércate caminando hasta el Museo-Refugio de la Guerra Civil. Esta Navidad, han preparado varias actividades para niños (y adultos): La magia de los cuentos, Pinocho y la fábrica de juguetes o el Teatro de títeres de los años 40 os tendrán entretenidos durante 1 hora.


Después de comer, puedes pasear y callejear por la ciudad y el puerto, pero si tus hijos son de los que necesitan acción, puedes aprovechar otro día visitando el mayor parque de tirolinas de la Región en Tentegorra

Necesitarás muchos días para descubrir todas las maravillas que encierra esta ciudad. Da igual la época del año que elijas, siempre hay actividades interesantes. Vuelve en Semana Santa para disfrutar de las procesiones, en Septiembre para reconquistar la ciudad con las batallas de Cartagineses y Romanos... en verano para disfrutar de sus playas, cualquier fin de semana para visitar los diferentes buques de guerra que hacen escala en la ciudad.. No te la acabarás.

Aquí te dejo un enlace en el que encontrarás información para visitar Cartagena con niños.
Os deseo que disfrutéis de este maravilloso rincón de la Región de Murcia y también una Feliz Navidad!

15 de diciembre de 2012

Embarazos múltiples, el caso de Mirela.

El ser humano no está programado en sus genes para reproducirse en camada, es decir, no es normal que las mujeres sean capaces de engendrar en un mismo embarazo a más de una criatura.
Es usual ver casos de gemelos/mellizos, y más en los últimos tiempos en los que las ayudas médicas a la fertilización y la maternidad han dado como resultado muchos de estos casos, pero no lo es tanto si ya empezamos a buscar casos de embarazos múltiples de más de 2 bebés.
 
Hay una ley biológica que explica que la frecuencia de estos embarazos (de forma natural) aumenta según el número de fetos y podría estar entre el 1.18% para los gemelos (1 de cada 80), 1 de cada 7.200 embarazos para trillizos, 1 de cada 600.000 embarazos para cuatrillizos y 1 de cada 52.000.000 para quintillizos.
Según datos de 2006, se calcula que en España la incidencia del embarazo múltiple se sitúa alrededor del 1-2% cuando en América Latina (por ejemplo) ha estado entre el 0'46% y el 1%.
 
¿Qué pasa cuando nos encontramos ante un embarazo múltiple?
Ya sea de forma natural o inducido por medicamentos o implantación de embriones, los embarazos múltiples necesitan ser controlados de forma especial. Eso no quiere decir que por definición sean problemáticos, pero sí suelen tener un riesgo mayor de sufrir complicaciones.
El mayor riesgo es el de parto prematuro.
La mayoría de embarazos múltiples no llegan a la semana 37 de embarazo, cuando lo normal son 40. Es ese un momento crítico para la maduración pulmonar de los bebés, por lo que se somete a las madres a una vigilancia extra.
 
El protocolo de seguimiento de un embarazo normal en la Región de Murcia es el siguiente:
 
 
Casi toda la atención a la mujer embarazada se hace desde la Atención Primaria, en su Centro de Salud (médico de cabecera y matrona), con visitas puntuales a la Unidad Ginecológica de Apoyo (UGA).
 
 
En el caso de un embarazo múltiple, es derivado a la atención especializada (Hospital).
En la Región de Murcia el hospital materno-infantil de referencia en la red pública de sanidad es el H.U.Virgen de la Arrixaca.
 
Allí se multiplican las visitas para controlar por ecografía el crecimiento y maduración de los bebés, así como el grado de borramiento del cuello uterino que nos avisaría de un parto prematuro.
 
 
Las mujeres con embarazos múltiples derivadas a la atención hospitalaria nunca se desvinculan de sus matronas de cabecera en el Centro de Salud, puesto que de ellas precisan consejos sanitarios básicos sobre el embarazo y el momento del parto.
 
Tradicionalmente, las matronas han sido las grandes acompañantes de las mujeres a la hora de dar a luz. Hoy día, son enfermeras (y cada vez más, enfermeros) especializadas en el embarazo y puerperio, referentes para cualquier mamá reciente.
 
Como hemos visto, no es tan normal ver un caso de embarazo múltiple. Pero menos normal es, encontrar el caso de una mujer en el que sus embarazos sean múltiples.
Mirela Draga es una joven rumana que vive en Murcia desde hace nueve años.
 
 
Mirela llegó a esta Región desde Giurgiu, para trabajar un verano y poder costearse la universidad durante el invierno. Allí estudiaba Contabilidad y Economía. El destino la hizo recalar en Fortuna y conocer al que hoy es su marido.
Son una pareja querida en la población y son padres de dos preciosas mellizas de 6 años llenas de vitalidad y energía.
Recibir la noticia, en tu primer embarazo, de que esperas dos criaturas es algo fuerte de encajar. Los miedos normales en cualquier embarazada primípara ante "lo que me pasará" se multiplican por mucho. Luego, la alegría de saber que cumples la "media" actual de dos hijos por pareja, en el primer golpe, te alivia.
Mirela y su marido, que no tienen trabajo fijo ni constante, habían decidido plantearse no tener más hijos de momento, pero una sorpresa les llegó en forma de embarazo.
 
En los momentos económicos que pasamos, la noticia de un tercer hijo siempre te hace plantearte el futuro inmediato, aunque ellos enseguida aceptaron esa nueva venida con ilusión. La sorpresa aumenta cuando tras la primera ecografía, la doctora informa a la pareja de que vienen tres bebés.
 
Mirela, ¿cómo recibiste esa noticia? ¿Qué te pasó por la mente?
Fué un shock muy fuerte. Yo ya tenía mis mellizas y cuando me dijeron que ahora venían tres hijos no podía creerlo. Lo estaba escuchando pero no lo asimilé.
Cuando salí de la ecografía casi sin saber cómo, me senté en una cafetería y empecé a darle vueltas a lo que me habían dicho, hasta que me di cuenta de lo que me venía.
 
¿Cómo encajas verte con cinco hijos, de golpe?
De momento, creo que todavía no me veo. Después de ese shock, sentí alegría, pero hay muchas cosas en las que pensar. Voy viviendo el embarazo día a día. Sólo deseando que todo salga bien y que en cada visita que hago al hospital me digan que los niños crecen bien. Así hasta la siguiente.
 
No puedo pedirte que me digas las diferencias entre el embarazo de tus hijas y otro de un bebé sólo, porque tus dos únicos embarazos han sido múltiples, pero ¿qué ha supuesto para vosotros tener más de un bebé a la vez?
Mucho trabajo desde el principio. Tienes que atender a dos criaturas a la misma vez, y siempre lo hemos hecho entre mi marido y yo. Él me ayudó mucho cuando nacieron las mellizas, dándole los biberones por la noche, cambiándolas, etc., pero éramos dos para dos. Ahora además de seguir atendiendo a las niñas, lo que vienen son tres. Por eso he pedido a mi hermana que venga a pasar un tiempo conmigo y me ayude en los primeros meses.
 
Y ¿cómo llevas los preparativos? Teniendo dos hijas ya, seguramente podrás aprovechar muchas cosas que ya tendrás. ¿Sabes el sexo de los bebés?
No, no puedo aprovechar nada porque pensando que no iba a tener más hijos, regalé todo lo de las niñas: cunas, cochecitos, ropa... De todas maneras, tampoco podría haber aprovechado algunas cosas porque ahora me vienen tres niños.
 
 
 
¿De cuántas semanas de embarazo estás? porque debes tenerlo entonces todo preparado, ¿no?
Estoy de 27 semanas ya, pero no he comprado nada todavía. Primero me costó encajar la noticia y luego, preferimos esperar a ver cómo salía todo. Es por eso que voy al día a día y no pienso ni siquiera en el tiempo de cuándo nazcan. Los médicos están esperando para ver la siguiente ecografía y decidir si ingresarme ya, porque el cuello del útero ya lleva tres centímetros de dilatación. Si eso pasa, a primeros de Enero ingresaré e intentarán que los niños nazcan lo más tarde posible, pero claro, sin fecha. Y luego no se si nacerán para poder traérmelos o se quedarán en incubadoras (que es lo más probable). Por eso mismo todavía no he pensado en nada más.
Cuando llegue mi hermana esta semana, iremos a alguna tienda en la que pueda reservar todo lo que necesite, pero que pueda devolver lo que no me haga falta en caso de que algo no saliera bien. Así cuando nazcan y veamos cómo se desarrollan las cosas, iremos retirando la ropita, las cunas y lo que nos haga falta.
 
Además de todo eso tan básico, ¿en qué más te va a cambiar la vida? ¿Hay algo que necesitéis y que sí os hayáis planteado?
Sólo hemos pensado en la necesidad de cambiar el coche. Ahora necesitaré (para mi sola con los niños) un coche de siete plazas. Mi marido mantendrá el suyo para ir a trabajar, pero en un futuro, si queremos ir juntos a algún lugar, o lo hacemos en dos coches, o nos compramos un minibús (ríe).
 
Pues deseando que todo salga lo mejor posible y que, no diremos pronto, diremos en su momento, podamos conocer a esos tres bebés, despedimos a Mirela. Una joven mamá que ha demostrado muchísima valentía. Todo un ejemplo en momentos difíciles.

9 de diciembre de 2012

Decoración de Navidad hecha por tus hijos.

Ya es Adviento.
Y aunque para nosotros representa el final del calendario, en realidad es el primer periodo del año litúrgico cristiano. Lo comprenden los cuatro domingos anteriores a la Navidad, aunque el tiempo de espera varía si hablamos de la Iglesia Cristiana Ortodoxa, que lo extiende 40 días desde finales de noviembre hasta el día 6 de Enero (festividad de la Adoración de los Magos).

Seas más o menos cristiano, más o menos practicante, la realidad es que estos días de espera antes de la Navidad se traduce en niños expectantes y nerviosos ante las luces que se encienden, las vacaciones del cole que llegan, los regalos y...¡el tiempo libre!

Tus hijos están en estos momentos acabando las evaluaciones del primer trimestre. Han hecho un gran trabajo desde Septiembre y estamos a una semana del final de las clases. Ya hay pocos contenidos nuevos que aprender y cada día llegan menos deberes a casa por las tardes.








Aprovecha este tiempo para que se impliquen en la decoración de Navidad de tu hogar.
Estarán muy entretenidos y te ahorrarás bastante dinero.
Además a ellos les encantará participar en esas manualidades, si el resultado va a ser expuesto en casa a todo aquel que entre y lo vea.

Los materiales deben ser caseros. No tiene mucho sentido gastarte un dineral en comprar cosas para hacer tu decoración, (para eso, cómprala y deja de leer esta entrada). Pero si lo que quieres son ideas, mira a tu alrededor. Aprovecha un paseo por el monte para recoger algunas piñas. Convoca a los niños una tarde, esparce periódicos en una mesa grande y déjales pintarlas a su gusto. Sólo tienes que proporcionarles témperas y algunos retazos de telas o lazos que tengas por casa. Su imaginación hará el resto.

Ahora que es tiempo de naranjas, hazte un centro con esta fruta. Con un pelador hazles surcos decorativos. Déjaselas a los niños para que las decoren con clavos de especia y verás qué centro más aromático tienes! Si a eso le añades unas ramitas de pino (ojo! no las rompas de los árboles! Seguro que encuentras ramas caídas en tus paseos por el monte), ni te cuento la fragancia.


Si a tus hijos lo que les gusta es recortar, aquí tienes una idea de cómo hacer copos de nieve con esta técnica. Puedes proporcionarles hojas en blanco, en color, metalizadas, hojas de papel que no sirvan, de esas que acumulas como "papel miseria" para tomar notas. Dóblalas en varias veces como indica la figura y dibújales la sección del copo de nieve. Como hacer los monigotes de los inocentes de cuando eras pequeño, ¿te acuerdas?
Esos copos de nieve pueden decorar una ventana o, unidos con un hilo, pueden colgar como una guirnalda en cualquier estancia.


Esta es otra idea para los que les gustan las tijeras, incluso para esos pequeñines que están empezando a recortar en el cole.
Hazles recortar tiras de un dedo de ancho (como mucho). Con un poco de pegamento, se unen las puntas (forma de lágrima) y se agrupan 5 de ellas en forma de estrella. También puedes hacer un doblez en la mitad de la tira de papel y pegar los extremos para conseguir un corazón. Ten la precaución de incluir un hilo antes de unir las puntas del papel.. y tendrás una decoración bien bonita para colgar de la lámpara del comedor.


Las tarjetas de navidad es otra fuente de inspiración para hacer manualidades. Aquí tienes una idea muy original, para niños más mayores o para que tú ayudes a los más pequeños con el cutter.
Puedes cambiar el Árbol por cualquier otro motivo, puedes implicar a los niños pidiéndoles que lo pinten o que lo decoren con pasta, botones o cualquier material antes de recortarlo, puedes cambiar el papel...

Usa tu imaginación!... y la de tus hijos!
Feliz Navidad!

3 de diciembre de 2012

Los refranes de la abuela.

Últimamente se escucha muchas veces aquello de "ahora ya no se dice 'gracias' ni 'por favor'". La manera en la que nos educaron hace unos cuantos años, no es la que los niños de ahora están creciendo.
Los que ahora estamos por la cuarentena, recordamos a unos padres más estrictos y espartanos de lo que podemos y queremos ser nosotros. Durante un tiempo, incluso, se puso de moda eso de ser "colegas" de los hijos. Y eso nos ha llevado a no saber poner límites a los comportamientos de los vástagos que a veces, se nos suben por las barbas.
Cada uno es muy libre de educar a sus hijos como le plazca, no vamos a decir aquí cómo debemos hacerlo. Aunque sí vamos a proponer algunas máximas que se nos han quedado en la memoria y ante las que reaccionamos nada más oirlas.

¿Control o Libertad? Dicen los expertos que ni una cosa sólo, ni la otra, aunque si hay que pecar de algo, que sea de firmeza. Ojo!: "firmeza" no quiere decir "austeridad", ni "marcialidad".
En realidad es una mezcla de control y de libertad, pero con mucha firmeza.
Ser padres es una tarea ardua. Los niños nos llegan sin habernos sacado el carné de progenitores y sin un libro de instrucciones debajo del brazo.
Piensa que ese hijo pequeñito, ese bebé, en unos años se habrá convertido en un enano que se te subirá a la chepa, y en unos pocos más en un adolescente que te retará colmando tu paciencia... mejor empieza a llevarte bien con él y a observar unas distancias.
*Soy tu madre, y tu amiga... pero ante todo, soy tu madre. Amigos encontrarás muchos a lo largo de tu vida, madre (como decía la canción) sólo hay una. Tú llegaste a mi responsabilidad, y mientras no seas capaz de volar por tí mismo, soy responsable de ti. Eso no quita de que tengas toda la confianza para contarme lo que quieras.
Pero no podemos pedir a un adolescente de repente que nos hable, si hasta ese momento le hemos martilleado con otra frase genial:
*Cuando los mayores hablan, los niños se callan. Si, ya se que no es de recibo que un niño se entrometa en conversaciones que no son de su nivel, y también se que cuando un hijo se engancha en el "mamaaaaaaaaa, mamaaaaaaaa, oye, mamaaaaaa" mientras estás en una interesante conversación con otra persona, te sale de dentro pararlo en seco, pero nunca me ha gustado eso de mandar callar a los niños sólo porque dos adultos estén hablando.
Los hijos tienen que saber que interrumpir conversaciones no está bien. Tienen que saber que las conversaciones de adultos son de adultos y que ellos están fuera de contexto, pero no le repitas a tu hijo el mensaje de "CÁLLATE, AHORA NO, SILENCIO" y luego esperes a que te hable cuando tú lo desees, allá por los 15 años.
Si en algún momento tu hijo te plantea esa situación de empezar a tirar de tu brazo para llamar la atención, escúchale y explícale que hay un turno de palabra. Que sólo las cosas urgentes merecen interrumpir conversaciones. Eso sí, respeta también ese turno de palabra cuando la conversación la estés manteniendo con él. Así sabrá que es importante para ti, aprenderá el respeto y aprenderá una norma valiosísima que empezará a utilizar en el colegio: respetar el turno de palabra.
Aprenderá otra norma valiosa para su vida: respetar y escuchar al prójimo, y hablar cuando le toque (y deba).
*Quien parte y reparte, se lleva la mejor parte. Uy, esa frase es muy de niños. Bueno, puede que la frase no, pero los hechos... a ver quién no conoce un niño que después de una regañina y un enfado con sus padres, no es capaz de "compartir" una miseria de trozo con su hermano o amiguito.
Jejejeje, que nooo, hijo, que se ofrece para que coja, que se da el trozo más grande.. "Sí, sí.. a ver si tu eres así de espléndida con tus bombones, cacho traidora!", dicen sus ojos.
Pues mira, una solución buenísima que te exime de la responsabilidad y se la cede completamente a ellos es una que llevo usando con mis hijos desde que un amigo me hizo reflexionar sobre ella, y es: "Uno parte y el otro escoge". Verás qué pronto se soluciona el tema. Verás que dos partes más iguales consiguen partir... porque el que parte querrá que sean iguales ya que el otro escogerá la más grande. Y el que espera a escoger, lo hace complacido sabiendo que las dos partes no serán exactas y podrá llevarse la que más le guste. Verás qué forma más cómoda de lanzarles la pelota a su tejado y verás cómo aprenden el sentido de justicia.
*No toques!! No corras!! No te subas!!... Te vas a caer!!! O no?? Cuántas veces nos oímos en estas a lo largo del día? Se va a caer menos veces tu hijo por decírselo mucho? O lo que conseguirás es que nunca intente saltar por miedo a caerse?
Confieso que yo misma tiendo a ser una "mamá controller", y confieso que he tenido que reflexionar muchas veces sobre su propia libertad a equivocarse. Claro, mientras han sido pequeñitos y apelando a esa responsabilidad que decía al principio. Les hemos guiado en lo bueno y en lo malo: "no toques la puerta del horno, porque te quemas. Mira, (cuando empezaba a ponerse tibio y dirigiendo su manita)... uy! quema!.. no se toca!"... y no te preocupes, que no lo tocará, no. Los niños son niños, pero no son tontos.
¿No subas la escalera que te caes?... mmmm noooo.. "sube, hijo, sube.. poco a poco, yo te espero, te observo, te ayudo, te acompaño.. hasta que me aseguro que sabes subir y bajar tú sólo"; te dejo espacio, me retiro poco a poco, te miro de reojo.. y si te caes no pasa nada, se vuelve a intentar.
La confianza en él es la clave. Y esa confianza, ese esfuerzo por no agarrarlos en un puño cada vez, crece y crece más hasta que llega el día en que empiezan a salir con los amigos... Pero eso lo hablaremos largo y tendido en otro momento.
*Eso verde no me gustaaaaa!!!!! .... y eso naranja tampoco, y ni lo rojo, ni lo azul!!!!.... Llega un momento en el que se niegan a comer. Nada les gusta. Parece como si de repente, hubieras cambiado todo el recetario de comidas. Empiezas a desesperarte. ¿Qué les haces de comer? ¿Debemos ceder y dejarlos comer aquello a lo que nunca ponen problemas sólo por no tener la batalla campal de cada comida, merienda y cena?... rotundamente, no. Siempre podemos negociar, y tratar de dejarles escoger tres alimentos prohibidos. Ellos pueden repudiar las sardinas.. pero ojo!! no pueden repudiar el pescado. Pueden repudiar el tomate, pero no las judías. Pueden repudiar el plátano, pero no la manzana. Los niños deben comer variado y de todos los grupos alimentarios, pero los niños son personas con gustos y al igual que a ti te gustan y te disgustan ciertos alimentos, llega el día en que ellos descubren su propio paladar.
Cuando le introduzcas un alimento nuevo hazlo siempre de tu plato. Si se muestra reticente, deja que sólo lo olfatee. Dile que no quieres que lo coma, si no le gusta, pero que merece la pena, porque está riquísimo. Si lo que huele le gusta, pero no se atreve a introducirlo en la boca, pídele que lo chupe, que sorba el juguito. Si llega a ese punto.. tu hijo ha perdido la batalla y se rendirá a ese pedazo de pulpo que le daba tanto "azquito". Seguro!.
Como decíamos al principio, la firmeza es la clave. No se trata de ser déspotas, se trata de mostrar siempre una actitud. Ser ese refugio que los hijos van a necesitar y, estar en el mismo sitio siempre, les va a garantizar saber cómo llegar.
Hasta la próxima entrada.